jueves, 16 de abril de 2015

Lissie - Back to Forever (EE.UU., 2013)

Luego de sorprendernos con el cover Bad Romance de Lady Gaga y su primer LP titulado Catching a Tiger, que obtuvo buenas críticas por temas como In Sleep; When I'm Alone; Cuckoo; Everywhere I GoOh Mississippi, Elisabeth Maurus nos dejó atónitos nuevamente el 2013 con su esperada segunda producción de nombre Back to Forever, que para sorpresa de muchos, agrupa una serie de canciones que repiten la misma fórmula, pero con mayor solidez, mayor peso instrumental, y aunque tenga algunos arreglos con sintetizadores, el estilo clásico a Fletwood Mac que profesa Lissie, se mantiene intacto.

The Habit es la encargada de dar inicio al disco, bajo un ligero halo de misterio y un bombo que va marcando la melodía, elemento que será una constante en los siguientes cortes del álbum. Y es así como sigue Further Away (Romance Police), la "In Sleep" del disco, la que representa el contenido de esta segunda producción, contando con arreglos electrónicos que en gran medida nos recuerda a su colaboración con el DJ Morgan Page en el tema The Longest Road. El tema que continúa mostrando agresividad y pausa, como aquellas canciones de los setentas, es Shameless, para dar paso a They All Want You, pieza lenta, también parte del repertorio acostumbrado de Lissie, efectiva y habitual en su discografía.

Sleepwalking es otra pieza clave del disco, con una progesión a los 15 segundos de iniciada que explotan al máximo el ritmo y la cadencia de una Lissie que se muestra en su plenitud, y es que la banda de apoyo es sin duda alguna, lo mejor que tiene para deslizar su voz en cada acorde. I Don't Wanna Go To Work es otra canción de esas que se inician con una calma que se sabe cortará en cualquier segundo, y es la progesión que lleva el bombo, la que indica el momento indicado para la incursión del bajo, que rodea todo, para nuevamente caer en el silencio y explotar repetidas veces en un espiral sonoro. Mountaintop Removal y la presencia del piano transforman en una noche apacible los pensamientos, y se mantiene de esa forma tras los 5 minutos y algunos segundos más que dura el tema. Love The City es también una pieza introspectiva, atmosférica, meditabunda. I Bet On You empieza a cambiar el caracter apacible de los últimos minutos, y es una guitarra oscura la que se desliza para dar forma a uno de los grandes momentos de este disco. Cold Fish es también una pieza interesante dentro del universo del Back To Forever, la misma fórmula aplicada a Can't Take It Back, siempre bajo la influencia de una batería que marca el ritmo en los momentos de quietud. Y finalmente Back to Forever, canción que lleva el nombre del disco y que cierra de manera genial una producción que supera con creces a su antecesora.


lunes, 6 de abril de 2015

Ingrid Michaelson - Lights Out (EE.UU, 2014)


Ingrid Michaelson, la hipster, la belleza nerd de los lentes anchos vuelve para simplemente deleitarnos con un grupo de canciones que la convierten, que la transforman sobremanera con respecto a su anterior producción. La Lisa Loeb de esta década nos regala hits a borbotones en esta nueva producción, que no se dejan esperar y es desde Home, primera pista del disco, donde se aprecia cuál va a ser camino que va a seguir Lights Out

Girls Chase Boys empieza con un estribillo pegajoso, exáctamente el necesario para cautivar. Y es con Wonderful Unknown, cuando las revoluciones bajan, pero el interés aumenta, logrando colocar una balada entre algodones pop, Seguimos avanzando y encontramos You Got Me, con una excelente batería y coros que marcan el ritmo de la canción, generando una atmósfera de perfecta psicoacústica para dar paso a Warpath, que cuenta con un estribillo tan pegajoso como inocente, acompañado también por el juego psicoacústico y los momentos donde la percusión invade todas las líneas. Handsome Hands marca una pausa nuevamente y es el teclado el elemento más importante, pero lo que hace atractiva esta canción es la progresión ascendente que termina incluyendo arreglos de trompeta. Apreciar con detenimiento Time Machine es  tal vez una obligación, porque Ingrid Michaelson juega con cuerdas, con vientos, con silencios, con voces, con todo lo que tiene a su alcance, y es con esa introducción de teclado y bajo donde captura la mayor atención, siendo los 36 segundos iniciales más hipnotizantes del disco, además las estrofas y el coro, por igual, logran redondear una canción perfecta, quedando claro que no se necesita dar un mensaje, es suficiente un tarareo pegajoso para tener cerca a la audiencia.

One Night Town es una pieza pop de toque azucarado, que fácilmente se puede emparentar a la Maarja del First In Line, disco que sonó por aquel lejano 1998. Lo que sigue es una secuencia de temas introspectivos a base de piano: Open Hands; Ready To Lose; Stick; Over You; Everyone Is Gonna Love Me Now y My Darling. Punto a parte para Afterlife, el genial primer single de este disco. Genial no porque sea una pieza maestra de la música comercial contemporánea, sino porque logra atrapar a pesar de ser tan sencilla, y es que si la apreciamos como es debido, su encanto radica en lo que esta señorita está acostumbrada a hacer: cautivar con esa simpleza que parecía perdida por mucho tiempo en el ambiente pop.